Desde pequeña me he sentido sola, diferente...Desde el balcón de mi casa veía las estrellas, en un cielo oscuro, inmenso...cada luz brillante guardaba para mi un secreto, sentía que otro ser, al igual que yo, desde muy lejos se sentía así. Pasaron los años y mi refugio siempre era mirar hacia el cielo en busca de esas estrellas, sintiendo que una de ellas era parte de la luz que faltaba en mi vida. Hasta que un día muchos años después, cuando creía que lo tenía todo en la vida, volví a mirar hacia las estrellas...y allí la encontré, la mia, la más hermosa, y escribí tu nombre en la playa, una noche cálida de invierno, y las olas del mar se lo llevaron hasta tu orilla...y pudiste leer mi mensaje, llegaste como un velero rescata, de la deriva un naúfrago. Así te acercaste a mi vida, prendiste de calor y luz, fuerza y amor mi corazón. Ya no he vuelto a ver las estrellas porque solo con ver tus ojos ya las veo a ellas.